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100 _aCastrodad, José,
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_eautor
245 _aHomo Praedātōrum :
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246 _aEl lobo que llevo adentro.
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264 _aCidra, Puerto Rico :
_bEdiciones Arlequín,
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520 _aYo, que conozco la ley del sobrevivir a toda costa, porque soy el ser más pegado a la tierra, tengo que decir que en la jungla salvaje, los depredadores tienen un efecto positivo en eso de mantener el balance y el equilibrio pero, en la jungla humana, los depredadores producen lo contrario. Producen el caos, la desigualdad, la explotación, las guerras, el hambre, las carencias, las pugnas, los robos, los fraudes, las matanzas y muchas cosas más. Y hay quienes piensan que ello es malo, éticamente malo. Pensar así, no es justo del todo.Hay quienes se dedican a ver similitudes y congruencias entre las junglas urbanas y las silvestres. Allá, en la selva natural tenemos tanta simbiosis de especies como en la jungla urbana y de ahí la similitud. Tenemos casos en que unas especies se comen a otras y otras son parásitos de otras que viven adentro y se alimentan del cuerpo de otras. Y lo propio ocurre acá, en la jungla de los humanitos, aunque pocos puedan verlo así. Fue Hobbes muy certero cuando dijo que el hombre vive en estado de la naturaleza, eso es, en la selva. Y lo mejor de su expresión fue cuando señaló que el hombre es el lobo del hombre (homo homini lupus), que la sociedad se trata de un estado de naturaleza salvaje donde existe una guerra de todos contra todos (bellum ómnium contra omnes).
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