La comprensión de la eucaristía hoy resulta para muchos un tema difícil, si no imposible. La impresión de inconciabilidad entre las nuevas propuestas y la tradición ¿es aparente o real? La fidelidad al contenido, tal como se entiende en la tradición, ¿debe impedir necesariamente toda formulación nueva y dar lugar a una teología y a una predicación anticuadas? Éstos y otros interrogantes preocupan a docentes y estudiantes de teología, así como a sacerdotes con cura de almas. El mérito que Alexander Gerken se ha grangeado escribiendo esta obra magistral consiste precisamente en haber leído la historia de la eucaristía desde el punto de vista de un problema particularmente sentido hoy día como es el hermenéutico. Las controversias de los años sesenta sobre la transignificación y la transfinalización les perecieron a muchos inútiles. Gerken, por el contrario; las ha tomado como punto de partida para un estudio serio y ejemplar sobre la evolución de la celebración y de la consiguiente doctrina eucarística en los varios siglos, poniendo de relieve que el condicionamiento de la matriz cultural de las varias épocas ofrece ventajas indudables de explicitación y otros tantos peligros de reducciones y malentendidos.