Condensar en casi dos mil voces toda la riqueza y la gracia de la fe cristiana no es una empresa simple: menos aún hacer de ello una obra divulgativa. Sin embargo, este diccionario del cristianismo lo ha conseguido. Cada voz representa un microcosmos, un capítulo autónomo al que el lector puede acudir de acuerdo con sus gustos y exigencias. Creyentes y no creyentes encontrarán en El cristianismo de la A a la Z un instrumento de consulta, como quien acude a una pequeña enciclopedia o biblioteca. Periodistas, profesores, catequistas, intelectuales, cristianos de a pie, padres de familia o estudiantes... son los destinatarios de este libro. En definitiva un amplio público que dispondrá de una obra actualizada para introducirse en el vastísimo y complejo mundo del cristianismo.