03195nam a22002297a 4500003000600000005001700006008004100023020001500064040000800079050002500087100002400112245009100136260004500227264001100272300002200283336002600305337002800331338002700359504004200386505061900428520191801047PUCPR20230613101231.0230613b ||||| |||| 00| 0 eng d a8470573756 aBET aBT 83.57b.S444 1985 aSegundo, Juan Luis. aTeología de la liberación :brespuesta al Cardenal Ratzinger /cJuan Luis Segundo. aMadrid :bEdiciones Cristiandad,c©1985 3©1985 a195 pages;c21 cm 2rdacontentatextbtxt 2rdamediaaunmediatedbn 2rdacarrieravolumebnc aIncludes bibliographical references.  aCap. I: Introducción para no perderse--1. Preparando la lectura--2. Ante el documento--Cap. II: Liberación y secularismo--1. Un cuadro general--2. Una lectura-inventario: Esquema teológico--3. Una lectura-inventario: Exégesis bíblica--4. Esquema y valoración--Excurso. Historia de una pequeña idea: el comienzo de la fe--Cap. III: Liberación y hérmeneutica--1. Planteando el problema--2. De la lucha de clases a la violencia--Cap. IV: Igelsia popular, Iglesia política--1. Iglesia y moviminetos populares--2. ¿Manipulación de la Iglesia popular?--3. A modo de resumen: un aviso a la Iglesia. aA principios de septiembre de 1984 se hizo público un documento de la Comisión para la Doctrina de la Fe titulado Instrucción sobre algunos aspectos de la Teología de la liberación. Lo firma su presidente, el cardenal Joseph Ratzinger. En él se vituperan con acritud y se condenan las diversas teologías latinoamericanas que llevan ese nombre por «las desviaciones y los riesgos de desviación, ruinosos para la fe y la vida cristiana, que implican». Reconoce que existen diversas teologías de la liberación, con orientación diferente, y aunque de modo notablemente vago e impreciso, la «Instrucción» las engloba a todas ellas, sin distinción de ninguna clase. Algo se temía en este sentido después de la Conferencia de Puebla, seis años antes , pero nunca del modo contundente que aparece en el documento, teniendo en cuenta el apoyo de insignes prelados latinoamericanos, como los cardenales E. Arns, A. Lorscheider y el arzobispo de Lima, y formando parte de ese grupo de teólogos del prestigio de J. C. Scannone, S. L. Segundo, G. Guitiérrez, L. Boff, J. Sobrino, L. Ellacuría, etc.. Uno de esos teólogos, que pertenece al grupo sin saberlo, que ha escrito teología como siempre se hizo en la Iglesia, recreando el mensaje cristiano desde una determinada cirscuntancia histórica y hasta geograáfica, para quien en ellas vive y ha de convertir ese mensaje en carne propia, analiza en este libro punto por punto la «Instrucción» Ratzinger. Se trata de un diálogo respetuoso y benévolo, pero riguroso, sobre cuantas cuestiones se ventilan en él, en especial las de mayor grosor, como »los préstamos no bastante críticos de la ideología marxista y el recurso a la tesis de una hermenéutica bíblica dominada por el racionalismo». Pero esta »respuesta» –deseamos subrayarlo– no desea otra cosa que el diálogo, la comprensión y la paz.