02657 a2200241 4500003000600000008004100006020001900047040001900066050002100085100003100106245010700137250000900244260003200253264002100285300002100306440003400327500001100361504004100372520190900413650001802322650004102340650003402381PUCPR120830s xxu||||gr|||| 00| 0 spa d a978-8429314113 aEVLGbspaerda aHQ 63b.L67 2001 aLópez Azpitarte, Eduardo aSimbolismo de la sexualidad humana : bcriterios para una ética sexual / cEduardo López Azpitarte a2nd  bSal Terraec2005aSantander bSal Terraec2005 a272 p. ;b21 cm. aColeccion Presencia Teologica aIndex. aIncludes bibliographical references. aLa sexualidad es un fenómeno complejo y plurivalente. Lo que a primera vista aparece como una pulsiónúnica tiene otros múltiples contenidos y condicionantes. Es una fuerza enraizada en los mecanismos biológicos, pero penetra también en los niveles psíquicos y afectivos de la persona. Aparece hacia fuera como una decisión libre que el sujeto realiza y está al mismo tiempo orientada por otras fuerzas ocultas e inconscientes no siempre conocidas. Se configura hacia un determinado proyecto, en función de la opción de cada individuo, y queda a la vez condicionada por el ambiente social, que impone con fuerza sus pautas y mensajes. Utiliza el mensaje del amor y de la ternura y desencadena, por otra parte, agresividades más profundas. Busca la comunión, pero muchas veces no respeta la diferencia, imprescindible en cualquier encuentro. Se siente como una atracción instintiva y requiere el mundo de la emoción. Revela la finitud del ser humano y despierta la omnipotencia infantil, que no reconoce límites. Es consciente de su vacio e impotencia, pero juega con la ilusión, que nunca queda satisfecha. Es una realidad divina que nace en la mañana limpia de la creación, pero quebrada desde el principio por la presencia de otros demonios inicuos. Es un lugar para el gozo, la fiesta y la alegría, y puede caer también en la tristeza en el dolor o en el fracaso. En un mundo tan pluralista como el nuestro, donde el sexo se manifiesta de formas tan diferentes, el autor ha querido fundamentar la ética a partir del simbolismo profundo de la sexualidad humana. Se trata de saber hacia dónde orientamos esa pulsión, qué significado le damos y cómo actuar en consecuencia. Su lectura ofrece una visión de la sexualidad que supera las limitaciones de épocas pasadas y ayuda a hacer frente a las nuevas ideologías que parten de otros presupuestos.  0aSexual ethics 0aSexxReligious aspectxChristianity. 0aSexxAnthropological aspects.