Imagen de portada de Amazon
Imagen de Amazon.com
Imagen de cubierta Syndetics
Portada de Syndetics
Imagen de OpenLibrary
Valoración
    Valoración media: 0.0 (0 votos)
Existencias
Imagen de cubierta Tipo de ítem Biblioteca actual Biblioteca de origen Colección Ubicación en estantería Signatura topográfica Materiales especificados Info Vol URL Copia número Estado Notas Fecha de vencimiento Código de barras Reserva de ítems Prioridad de la cola de reserva de ejemplar Reservas para cursos
Libro Biblioteca de Mayagüez Colección General mb PQ8098.1 .L54 H55 2002 (Navegar estantería(Abre debajo)) Disponible 50000003210795
Total de reservas: 0

Descripciones mejoradas de Syndetics:

Eliza Sommers es una joven chilena que vive en Valparaíso en 1849, el año en que se descubre oro en California. Su amante, Joaquín Andieta, parte hacia el norte decidido a encontrar fortuna, y ella decide seguirlo. El viaje infernal, escondida en la cala de un velero, y la búsqueda de su amante en una tierra de hombres solos y prostitutas atraídos por la fiebre del oro, transforman a la joven inocente en una mujer fuera de lo común. Eliza recibe ayuda y afecto de Tao Chi'en, un médico chino, quien la conducirá de la mano en un itinerario memorable por los misterios y contradicciónes de la condición humana. hija de la fortuna es un retrato palpitante de una época marcada por la violencia y la codicia en la cual los protagonistas rescatan el amor, la amistad, la compasión y el valor.

eigm 02/2012

Extracto provisto por Syndetics

Hija De La Fortuna Novela Capítulo Uno Valparaiso Todo el mundo nace con algún talento especial y Eliza Sommers descubrió temprano que ella tenía dos: buen olfato y buena memoria. El primero le sirvió para ganarse la vida y el segundo para recordarla, si no con precisión, al menos con poética vaguedad de astrólogo. Lo que se olvida es como si nunca hubiera sucedido, pero sus recuerdos reales o ilusorios eran muchos y fue como vivir dos veces. Solía decirle a su fiel amigo, el sabio Tao Chi'en, que su memoria era como la barriga del buque donde se conocieron, vasta y sombría, repleta de cajas, barriles y sacos donde se acumulaban los acontecimientos de toda su existencia. Despierta no era fácil encontrar algo en aquel grandísimo desorden, pero siempre podía hacerlo dormida, tal como le enseño Mama Fresia en las noches dulces de su niñez, cuando los contornos de la realidad eran apenas un trazo fino de tinta pálida. Entraba al lugar de los sueños por un camino muchas veces recorrido y regresaba con grandes precauciones para no despedazar las tenues visiones contra la áspera luz de la consciencia. Confiaba en ese recurso como otros lo hacen en los números y tanto afinó el arte de recordar, que podía ver a Miss Rose inclinada sobre la caja de jabón de Marsella que fuera su primera cuna. -- Es imposible que te acuerdes de eso, Eliza. Los recién nacidos son como los gatos, no tienen sentimientos ni memoria -- sostenía Miss Rose en las pocas ocasiones en que hablaron del tema. Sin embargo, esa mujer mirándola desde arriba, con su vestido color topacio y las hebras sueltas del moño alborotadas por el viento, estaba grabada en la memoria de Eliza y nunca pudo aceptar la otra explicación sobre su origen. -- Tienes sangre inglesa, como nosotros -- le aseguró Miss Rose cuando ella tuvo edad para entender -- . Sólo a alguien de la colonia británica se le habría ocurrido ponerte en una cesta en la puerta de la Compañía Britínica de Importación y Exportación. Seguro conociá el buen corazón de mi hermano Jeremy y adivinó que te recogería. En ese tiempo yo estaba loca por tener un hijo y tú caíste en mis brazos enviada por el Señor, para ser educada en los sólidos principios de la fe protestante y el idioma inglés. -- ¿Inglesa tú? Nina, no te hagas ilusiones, tienes pelos de india, como yo -- refutaba Mama Fresia a espaldas de su patrona. El nacimiento de Eliza era tema vedado en esa casa y la niña se acostumbró al misterio. Ése, como otros asuntos delicados, no lo mencionaba ante Rose y Jeremy Sommers, pero lo discutía en susurros en la cocina con Mama Fresia, quien mantuvo invariable su descripción de la caja de jabón, mientras que la versión de Miss Rose fue adornándose con los años hasta convertirse en un cuento de hadas. Según ella, la cesta encontrada en la oficina estaba fabricada del mimbre más fino y forrada en batista, su camisa era bordada en punto abeja y las sábanas orilladas con encaje de Bruselas, además iba arropada con una mantita de piel de visón, extravagancia jamás vista en Chile. Con el tiempo se agregaron seis monedas de oro envueltas en un pañuelo de seda y una nota en inglés explicando que la niña, aunque ilegítima, era de muy buena estirpe, pero Eliza nunca vislumbró nada de eso. El visón, las monedas y la nota desaparecieron convenientemente y de su nacimiento no quedó rastro. La explicación de Mama Fresia, sin embargo, se parecía mas a sus recuerdos: al abrir la puerta de la casa una mañana a finales del verano, encontraron una criatura de sexo femenino desnuda dentro de una caja. -- De mantita de visón y monedas de oro, nada. Yo estaba allí y me acuerdo muy bien. Venías tiritando en un chaleco de hombre, ni un pañal te habian puesto, y estabas toda cagada. Eras una mocosa colorada como una langosta recocida, con una pelusa de choclo en la coronilla. Ésa eras tú. No te hagas ilusiones, no naciste para princesa y si hubieras tenido el pelo tan negro como lo tienes ahora, los patrones habrían tirado la caja en la basura -- sostenía la mujer. Al menos todos coincidían en que la niña entró en sus vidas el 15 de marzo de 1832, año y medio después de la llegada de los Sommers a Chile, y por esa razón designaron la fecha como la de su cumpleaños. Lo demás siempre fue un cúmulo de contradicciones y Eliza concluyó finalmente que no valía la pena gastar energía dandole vueltas, porque cualquiera que fuese la verdad, de ningún modo podia remediarse. Lo importante es lo que uno hace en este mundo, no cómo se llega a él, solía decirle a Tao Chi'en durante 1os muchos años de su espléndida amistad, pero él no estaba de acuerdo, le resultaba imposible imaginar su propia existencia separado de la larga cadena de sus antepasados, quienes habían contribuido no sólo a darle sus características físicas y mentales, sino que también le habían legado el karma. Su suerte, creía, estaba determinada por las acciones de los parientes que habían vivido antes, por eso se debía honrarlos con oraciones diarias y temerlos cuando aparecían en espectrales ropajes a reclamar sus derechos. Tao Chi'en podia recitar los nombres de todos sus antepasados, hasta los más remotos y venerables tatarabuelos muertos hacía más de un siglo. Su mayor preocupación en los tiempos del oro consistía en regresar a morir en su pueblo en China para ser enterrado junto a los suyos; de lo contrario su alma vagaría para siempre a la deriva en tierra extranjera. Eliza se inclinaba naturalmente por la historia de la primorosa cesta -- a nadie en su sano juicio le gusta aparecer en una caja de jabón ordinario -- pero en honor a la verdad no podía aceptarla. Su olfato de perro perdiguero recordaba muy bien el primer olor de su existencia, que no fue el de sábanas limpias de batista, sino de lana, sudor de hombre y tabaco. El segundo fue un hedor montuno de cabra. Hija De La Fortuna Novela . Copyright © by Isabel Allende. Reprinted by permission of HarperCollins Publishers, Inc. All rights reserved. Available now wherever books are sold. Excerpted from Hija de la Fortuna by Isabel Allende All rights reserved by the original copyright owners. Excerpts are provided for display purposes only and may not be reproduced, reprinted or distributed without the written permission of the publisher.

Reseñas proporcionadas por Syndetics

Library Journal Review

Offerings in fiction represent a fine mix, from titles already published here in English (the works by Alvarez, Bencastro, Escand¢n, and Ferr‚) to works due in English this fall (Allende's first fiction in many years) to Fuentes's latest, a recapitulation of 20th-century Mexico centered on the passionate and provocative Laura Diaz. Arte P£blico continues its fine effort to restore lost Hispanic classics, written in what is now the United States from the colonial era until today, with a tale by Venegas dating from 1928. (c) Copyright 2010. Library Journals LLC, a wholly owned subsidiary of Media Source, Inc. No redistribution permitted.

Publishers Weekly Review

Allende expands her geographical boundaries in this sprawling, engrossing historical novel flavored by four culturesÄEnglish, Chilean, Chinese and AmericanÄand set during the 1849 California Gold Rush. The alluring tale begins in Valpara¡so, Chile, with young Eliza Sommers, who was left as a baby on the doorstep of wealthy British importers Miss Rose Sommers and her prim brother, Jeremy. Now a 16-year-old, and newly pregnant, Eliza decides to follow her lover, fiery clerk Joaqu¡n Andieta, when he leaves for California to make his fortune in the gold rush. Enlisting the unlikely aid of Tao Chi'en, a Chinese shipboard cook, she stows away on a ship bound for San Francisco. Tao Chi'en's own storyÄrichly textured and expansively toldÄbegins when he is born into a peasant family and sold into slavery, where it is his good fortune to be trained as a master of acupuncture. Years later, while tending to a sailor in colonial Hong Kong, he is shanghaied and forced into service at sea. During the voyage with Eliza, Tao nurses her through a miscarriage. When they disembark, Eliza is disguised as a boy, and she spends the next four years in male attire so she may travel freely and safely. Eliza's search for Joaqu¡n (rumored to have become an outlaw) is disappointing, but through an eye-opening stint as a pianist in a traveling brothel and through her charged friendship with Tao, now a sought-after healer and champion of enslaved Chinese prostitutes, Eliza finds freedom, fulfillment and maturity. Effortlessly weaving in historical background, Allende (House of the Spirits; Paula) evokes in pungent prose the great melting pot of early California and the colorful societies of Valpara¡so and Canton. A gallery of secondary characters, developed early on, prove pivotal to the plot. In a book of this scope, the narrative is inevitably top-heavy in spots, and the plot wears thin toward the end, but this is storytelling at its most seductive, a brash historical adventure. Major ad/promo; BOMC dual main selection; 11-city author tour. (Oct.) FYI: This book will also be released in a HarperLibros Spanish edition, Hija del la Fortuna (ISBN 0-06-019492-8). (c) Copyright PWxyz, LLC. All rights reserved

Notas de autor provistas por Syndetics

Isabel Allende was born in 1942 in Lima, Peru, the daughter of a Chilean diplomat. When her parents separated, young Isabel moved with her mother to Chile, where she spent the rest of her childhood. She married at the age of 19 and had two children, Paula and Nicolas. Her uncle was Salvador Allende, the president of Chile. When he was overthrown in the coup of 1973, she fled Chile, moving to Caracas, Venezuela.

While living in Venezuela, Allende began writing her novels, many of them exploring the close family bonds between women. Her first novel, The House of the Spirits, has been translated into 27 languages, and was later made into a film. She then wrote Of Love and Shadows, Eva Luna, and The Stories of Eva Luna, all set in Latin America. The Infinite Plan was her first novel to take place in the United States. She explores the issues of human rights and the plight of immigrants and refugees in her novel, In The Midst of Winter. In Paula, Allende wrote her memoirs in connection with her daughter's illness and death. She delved into the erotic connections between food and love in Aphrodite: A Memoir of the Senses.

In addition to writing books, Allende has worked as a TV interviewer, magazine writer, school administrator, and a secretary at a U.N. office in Chile. She received the 1996 Harold Washington Literacy Award. She lives in California. Her title Maya's Notebook made The New York Times Best Seller List in 2013.

(Bowker Author Biography)

Compartir
logopucpr-y-vive

Contáctanos

¡Queremos saber de ti!

Tel. 787.841.2000 Ext. 1801

bibliotecavaldes@pucpr.edu

⁣Búscanos en las redes

© 2026 Desarrollado por Ignite Online • All Rights Reserved • Powered by Koha.